La fuerza invisible de este virus no debe ser un pretexto para dividir a nuestra sociedad, sino más bien para unirla. Ese es el futuro inmediato al que debemos apostarle.

Como partido político, Nuestro Tiempo ha estado de acuerdo con las medidas iniciales de aumentar el aislamiento social para disminuir la velocidad del contagio de esta enfermedad. Estas medidas buscaban adecuar el sistema de salud y eran razonables para la fase 1 y 2 de la pandemia.

Nuestro Tiempo también ha estado de acuerdo en la aprobación de financiamiento adicional para enfrentar el impacto de la cuarentena en la economía. Se requerían medidas audaces para reorientar el uso del presupuesto vigente para apoyar a las familias más vulnerables, para subsidiar el pago de planillas de las empresas (en particular de las micro y pequeñas empresas), para aliviar el creciente déficit fiscal y para cubrir los gastos adicionales para atender la crisis sanitaria.

Pero nunca podremos avalar las graves violaciones a los derechos humanos que han ocurrido en los centros de contención y la falta de atención a los salvadoreños varados en el extranjero desde el cierre del aeropuerto.

Ni podemos estar de acuerdo en la falta de transparencia y planificación con la que han trabajado. A esta altura, todavía no ha habido una ejecución eficiente para entregar el subsidio de $300 a cada familia necesitada. Además, rechazamos el atropello a la ley del presidente Bukele al dejar de entregar el subsidio a las empresas a través del Seguro Social.

Tampoco podemos estar de acuerdo con la falta de supervisión ciudadana en el uso de los recursos públicos, ahora acentuada por la justificada renuncia de las organizaciones de la sociedad civil que la Asamblea Legislativa había nombrado para el comité coordinador del Fondo de Emergencia.

Para defender la vida de los salvadoreños debemos tener un balance adecuado en todas las decisiones de política pública y, por ello, consideramos que el discurso de pobres contra ricos y de salud o economía no orienta a la mejor toma de decisiones para salvaguardar la vida de nuestros ciudadanos. Por el contrario, nos pone en contra de nosotros mismos. Por lo tanto, queremos declarar que este partido siempre estará del lado de los derechos humanos, de la ética y de la razón.

Ya es hora de permitir el manejo inteligente y legítimo de esta crisis, con medidas integrales y legales que realmente protejan la vida y la dignidad de los ciudadanos de este país.

Estamos en el umbral de un país muy diferente al que conocíamos y los retos desconocidos que yacen por delante requerirán un liderazgo de altura. Un liderazgo que sepa reconocer sus errores y pedir ayuda cuando lo necesite, sin resentimientos. Un liderazgo que enfrente el miedo y la incertidumbre con esperanza y no con amenazas.

Ese es el país que todos queremos. Es Nuestro Tiempo.